Hace más de tres lustros que acabé la recogida de datos de mi tesis doctoral sobre ecología de aves acuáticas y dejé la facultad. Censamos la avifauna de prácticamente todas las áreas húmedas de la cuenca media del Guadiana mensualmente. O sea, que teníamos más o menos controladas a todas las especies que aparecían por nuestros embalses, ríos, lagunas, etc. Sin embargo, las especies han cambiado en casi dos decadas de una forma impresionante; de ejemplo y como indicador os muestro las fotografías que hice ayer desde hidrohide en el Embalse de Alqueva (que por cierto no existía en aquella época): de las aves fotografiadas, al menos cuatro de ellas fueron rarísimas en aquellos tres o cuatro años de recogida de datos (de 1991 a 1994 aproximadamente).

La primera de ellas no es tan rara, pero creo que si la detectamos, fue en contadísimas ocasiones (en paso migratorio, como en esta ocasión):

Chorlitejo grande (Charadrius hiaticula)

Chorlitejo grande (Charadrius hiaticula)

Chorlitejo grande (Charadrius hiaticula)

Chorlitejo grande (Charadrius hiaticula)

La segunda de ellas empezaba a aumentar poblacionalmente después de acabar nuestra recogida de datos, pero era bastante rara en aquellos momentos; mi amigo y compañero Emilio Costillo hizo, de hecho, uno de los primeros trabajos de investigación sobre esta especie en el interior penínsular, principalmente en el Embalse de los Canchales en la provincia de Badajoz.

Espatula (PLatalea leucorodia) accediendo a un dormidero en el Embalse de Alqueva en un grupo de unos 20 ejemplares

Espatula (PLatalea leucorodia) accediendo a un dormidero en el Embalse de Alqueva en un grupo de unos 20 ejemplares

La tercera, que se registra también en paso, es la primera vez que la veo en un humedal de Extremadura, aunque hay bastantes citas de la especie ya, eso sí, siempre como rareza:

Correlimos tridáctilo (Calidris alba)

Correlimos tridáctilo (Calidris alba)

Correlimos tridáctilo (Calidris alba)

Correlimos tridáctilo (Calidris alba)

La cuarta por fin, rara de verdad en aquella década de los noventa, y ahora bastante habitual; aún escasa, pero no difícil de ver; para muestra, las imágenes de ayer mismo:

Graceta grande (Egretta alba)

Garceta grande (Egretta alba)

Garcetas grandes acompañadas de Garcilla bueyera, Cormorán grande, Cigüeña común y Gaviota reidora

Garcetas grandes acompañadas de Garcilla bueyera, Cormorán grande, Cigüeña común y Gaviota reidora

Aún en esta última imagen apreciamos otra especie más, el Cormorán grande (Phalacrocorax carbo), cuyo número ha crecido exponencialmente en estos últimos años, hasta el punto de hacerse un animal muy común, aunque absolutamente desconocido en nuestros sistemas acuáticos de interior. ¿Cuáles pueden ser las razones de esta variación?  ¿el cambio climático? ¿mejores medidas de conservación de la naturaleza? ¿aumento de las poblaciones de peces presa de estas especies -muchas de ellas son ictiofagas-? ¿mejores zonas de nidificación? ¿una mezcla de todo esto?

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